Origen de
la Reserva Natural del Iberá
La cautivante Reserva Natural del Iberá, en Corrientes, ocupa
el 14 por ciento del territorio de la provincia. Este maravilloso
ecosistema fue declarado Reserva Natural en el año
1983, y Humedal Internacional, más tarde
en el 2002. Cobra importancia por ser el segundo humedal
más grande de sudamérica, y uno de los más valiosos
del mundo.
La Reserva Natural del Iberá, en Corrientes,
limita al norte con la ruta nacional Nº 12, y al este con los
afluentes de los ríos Aguapey y Miriñay. Mientras que
al oeste lo hace con los arroyos y afluentes del Paraná, principalmente
el Batel-Batelito.
Función hídrica de los Esteros
del Iberá, Corrientes:
Antiguos causes o lechos abandonados del río Paraná
conforman la base de esta compleja red de humedales, que se encuentra
compuesta por bañados, esteros, lagunas, embalsados y cursos
de origen pluvial.
El río Corrientes es el único desague natural y vuelca
su caudal en el Paraná. De la evaporación y la transpiración
se encarga el entramado vegetal, favorecido por la relación
que existe entre su gran extensión y la escasa profundidad
del agua. De esta forma, el sistema de los esteros funciona como una
eficiente represa reguladora.
Los Esteros del Iberá son un depósito de agua estancada, con una profundidad que no supera los tres metros y se encuentran cubiertos por plantas acuáticas.
Los aguapés, las amapolas, y las lentejuelas de agua, son algunas de las especies flotantes que cubren la superficie de las lagunas, formando camalotales.
Los mismos dan origen a los embalsados, y sobre su entretejido vegetal
se deposita la tierra que permite el arraigo de las plantas. Algunas
de estas islas flotantes llegan a los dos metros de espesor y se puede
caminar sobre ellas.
Otros ambientes propicios de la región son los bañados,
formados por la acumulación temporaria de agua. El excedente
sólo queda en las lagunas permanentes como Iberá,
Fernanadez, Luna, Galarza, entre otras.
El sistema del Iberá tiene más de 60 lagunas que constituyen
entre el 20 y el 30 por ciento de la superficie total. Cuentan con
2 o 3 metros de profundidad, y tienen sus costas formadas por embalsados.
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